EL CORONEL MARTIN

I

El coronel se hizo a la mar,

habló con turcos y judíos,

con cristianos e infieles,

pues sabía todas las lenguas.

“Oh, qué es un hombre sin esposa” decía,

y deshizo el camino a casa por mar.

Descorrió el pestillo y subió

y halló una habitación vacía.

El coronel se hizo a la mar.

II

"LA tuve mucho en el campo

y ella estaba muy sola,

y aunque podría estar allí,” dijo,

“podría estar en la ciudad.

Podría estar sola allí,

¿quién lo puede saber?”, dijo.

“Creo que la encontraré

en el lecho de un joven.”

El coronel se hizo a la mar.

III

Al encontrar a un buhonero,

el coronel cambió su ropa con él,

y compró las joyas más caras

en una tienda de Galway,

en vez de hilo y aguja

joyas metió en el hatillo,

se ató una correa a la mano,

y se lo colgó a la espalda.

El coronel se hizo a la mar.

IV

Llamó a la puerta del rico,

“Siento”, le dijo la criada,

“que la señora no pueda ver estas cosas

pues todavía está acostada,

y nunca mis ojos han visto

tan magníficas joyas.”

“Déselas a su señora”,

y se las puso en la mano.

El coronel se hizo a la mar.

V

Y entró él y ella lo siguió,

y ambos subieron la escalera,

y, oh, qué hombre más listo,

pues llevaba zapatillas.

Y al llegar al último rellano

la adelantó él corriendo,

encontró a su mujer y al rico

en la comodidad del lecho.

El coronel se hizo a la mar.

VI

Cuando oyó ese relato

el juez del Tribunal de Assize,

le concedió por daños y perjuicios

tres barriles de oro.

El coronel dijo a su criado Tom:

“Prepara un carro y un asno,

lleva el oro por la ciudad

y arrójalo en todas partes.”

El coronel se hizo a la mar.

VII

Y allí en todas las esquinas

había un hombre con pistola,

y el rico les había pagado bien

para que mataran al coronel;

mas tiraron sus pistolas

y todos les oyeron jurar

que no podían disparar a alguien

que hacía tanto por los pobres.

El coronel se hizo a la mar.

VIII

"¿Y no te quedaste algo de oro, Tom?

Tenías tres barriles”, le dijo.

“Jamás se me ocurrió, señor.”

“Te faltará antes de que mueras.”

Y le faltó; pues mi abuelo

vio el final de la historia,

y a Tom ganándose la vida

con las algas de la playa.

El coronel se hizo a la mar.